
Yo sé que no tengo por qué quererlo, pero igual me gusta hacerlo. Me gusta saber que quiero a alguien que vale la pena. No quiero a ningún idiota, a ningún vándalo, a ningún cualquiera. Quiero a un chico hermoso por donde se le vea. Quiero a alguien que vale la pena. No sólo vale la pena, lo vale todo.
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Tiene ese brillo que nadie puede intentar explicar, porque probablemente sería una gran ofensa al mismo brillo al recibir una descripción tan pobre. Casi sentía que lo conocía hace años. No sabía ni que existía, mucho menos que iba en mi escuela ese chico tan lindo... Un día tuve la suerte de oír su voz... Escuché esa voz profunda y amable, una mezcla de factores que hacían que fuese perfecta. Me brillaron los ojos, me estiré disimuladamente para intentar ver de dónde venía esa voz... Mi corazón latió mucho más rápido de lo normal, y sentía cómo brincaba de su lugar. Mi estómago daba vueltas, sentía nervio y no lo había visto todavía... Mis ojos no habían tenido el placer de conocerlo antes, y de todos modos yo sabía que tenía que ser un chico hermoso. Por alguna razón sabía que esa voz tenía que ser de alguien que en algún momento marcaría mi vida. Repito, sentí que lo conocía. Sentí que conocía esa hermosa voz...
Entonces lo vi. Tenía esa cara de concentrado a la cual me llegué a apegar tanto... Esa boca tan bonita, con el labio superior ligeramente encima del inferior... Tan lindo, tan bonito. Su mirada entre ausente y firme en lo que veía... El gel que acomodaba su cabello corto... Su frente, sus cejas pobladas que estaban peinadas pero queriendo despeinarse... Su cara... Su porte, la seguridad que mostraba... Era simplemente hermoso, fue más de lo que esperaba... Y aun así sentía que lo conocía. Sentí que conocía esos ojos oscuros y ese rostro tan severo como tierno.
Luego pasó frente a mí... Su esencia tan dulce, como madera... Su perfume, su olor... Mis sentidos se despertaron uno a uno para poder apreciar todo ese paquete de hermosura y belleza tan insoportable. Era como estar en el cielo... Por primera vez sentía algo así... Y era con alguien que sentía conocer, era como el destino. Desde el principio supe que tenía que hablarle de algún modo, y la ocasión llegó a darse... Y no la aproveché. Pude estar tan cerca de tocar las nubes de ese cielo y no lo hice por miedo. Pobre de mí que ahora sé que fue un gran error.
Antes de poder escuchar una palabra, una mirada, una sonrisa suya dirigida a mí, yo sabía que lo conocía. Siempre tuve esa sensación... Mientras más sabía sobre él, más sentía que lo conocía desde antes... Lamentablemente nunca sintió lo mismo por mí. Confundida como un gatito perdido. Tonta como la pequeña niña que era, y que a veces siento que sigo siendo... Nunca entendí que no era para mí. Probablemente nunca lo ha sido, y nunca lo será... De hecho, muy probablemente nunca le brillen los ojos cuando piense en mí, como me brillan cuando pienso en él... Pero está bien.
Está muy bien, estoy conforme. No, más que conforme, estoy feliz con ello. Sólo quiero quererlo hasta que me sea humanamente posible, o posible finalmente. Me gusta querer a ese chico inteligente, profundo... Puro. Con sentimientos honestos y con un alma del tamaño del mundo... ¡Qué digo mundo, del tamaño del universo entero!.. Esa alma valiosa como el oro... Como el diamante más brillante, como todas las cosas hermosas que existen, existieron y existirán...
Él es diferente... No es un "antojo". Nunca ha sido un capricho para mí... No, él no. Él es diferente... Inclusive cuando fui suficientemente convincente conmigo misma y hacerme pensar que no lo quería, sentía que algo me faltaba. Y nunca supe lo que era... O no quería saberlo... Hasta que volví a verlo. Fuera de fotos y de mis sueños, verlo en persona, ver a ese chico tan hermoso nuevamente... Poder olerlo realmente y tocarlo. Dejar de imaginarlo para poder verlo. Ver sus risas, sus tristezas... Sus dientes tan lindos cuando sonreía... La calma de sus ojos y su hermosa voz pronunciando mi nombre... Esa misma voz hablando de temas complejos y de temas sencillos. Cuando se ponía a pensar y parecía que estuviera enojado, pero se anulaba esa apariencia de enojo porque siempre ha tenido esa aura de felicidad y amor que lo rodea...
Él es una obra perfecta...
Él es una novela merecedora del Premio Nobel...
Él es la melodía más perfecta...
Él es una poesía eterna...
Él es todo...
Y yo soy una pobre niña boba a la que le gusta soñar con poder tocar un poco de ese cielo...
Esa pobre que ahora que está en el suelo quiere volver a llegar al cielo para poder tocar una nube...
Esa que perdió el tiempo y ahora no puede hacerlo volver...
...Soy la pobre tonta que lo ama.
1 comentario:
me gusto mucho tu escrito es muy sincero y conmovedor te felicito eres una persona con un lindo interior.
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