...Tomé su mano y lo jalé hacia mi habitación.
-¿Qué haces?...
-Ay, ya... no hay nadie, no pasa nada...
Le di un beso más o menos llegando a mi cuarto. Abrí la puerta y lo empujé hacia adentro. Como no se lo esperaba, cayó en la cama, sentado. Me senté encima de él y comencé a besarlo. Después de unos 20 segundos me soltó.
-Tranquila... Pueden llegar...
-Exacto, ¿no es más emocionante?
Seguí besándolo, ahora más apasionadamente, cuando comencé a sentir algo más debajo de su cintura. Lo abracé con piernas y brazos y recorrí más de una vez su espalda con mis manos. Comenzó a excitarse más y llegó un punto en que me soltó con cara de frustración y se puso de pie, dejándome sentada en la cama.
-¡Ya!
-¿Qué? -Le dije en tono de berrinche. -No es como si no quisieras...
-Y tú, ¿cómo sabes si quiero o no?
Me puse de pie y lo besé de nuevo, apretándolo contra la puerta, aplastándolo con mi cuerpo. Luego lo solté y señalé con el dedo índice la "tienda de campaña" que tenía en los pantalones. Lancé una risita mientras veía cómo se sonrojaba.
-¿Qué? -Le dije en tono de berrinche. -No es como si no quisieras...
-Y tú, ¿cómo sabes si quiero o no?
Me puse de pie y lo besé de nuevo, apretándolo contra la puerta, aplastándolo con mi cuerpo. Luego lo solté y señalé con el dedo índice la "tienda de campaña" que tenía en los pantalones. Lancé una risita mientras veía cómo se sonrojaba.
-Déjame en paz, es obvio. Estabas encima de mi.
-Ahí está, sí quieres, no digas que no...
Volví a besarlo profunda y apasionadamente, al punto en que nos costaba trabajo a ambos respirar. Bajé poco a poco las manos por sus costados y comencé a desabrocharle el cinturón. Cuando lo pude desabrochar, desabroché su pantalón y metí la mano derecha. Por encima del boxer, comencé a "jugar" con él.
-H...Hey, en serio... Van a venir y nos van a ver... -Cortaba las palabras.
-Ahí está, sí quieres, no digas que no...
Volví a besarlo profunda y apasionadamente, al punto en que nos costaba trabajo a ambos respirar. Bajé poco a poco las manos por sus costados y comencé a desabrocharle el cinturón. Cuando lo pude desabrochar, desabroché su pantalón y metí la mano derecha. Por encima del boxer, comencé a "jugar" con él.
-H...Hey, en serio... Van a venir y nos van a ver... -Cortaba las palabras.
-¿Que qué? ¿que te vas a venir? ¿tan rápido?... -Sonreí y seguí "jugando" con él. Acariciaba su hombría mientras con la mano izquierda guié su mano derecha a mis pechos. Cuando me sintió se separó de mi para verme a los ojos y luego besarme nuevamente.
-Te amo -Le dije entre labios. No respondió, pero no me importó.Empecé a bajar su pantalón con la mano izquierda, pero bajó ambas manos para detenerme.
-No.
-Pero es que es más cóm...
-Dije que no.
-Hmm, pues entonces tengo que bajar yo. Te gusta hacerme trabajar más.
-No.
-Pero es que es más cóm...
-Dije que no.
-Hmm, pues entonces tengo que bajar yo. Te gusta hacerme trabajar más.
-No es eso, es que... -Entonces rápido metí la mano bajo sus boxers y comencé a estimularlo así, a piel. Se interrumpió para gemir un poco y sonreí, mientras seguía besándolo. Entonces sus caricias a mis pechos se hicieron un poco más fuertes y rápidas. Con su mano derecha bajó y quiso tocarme por debajo de la falda que traía puesta. Alzó un poco la parte delantera de ésta y comenzó a acariciarme por encima de las pantaletas. Sentía su respiración acelerarse y sentirlo así me excitaba también, pero estaba cansada de estar de pie. Poco a poco lo jalé hacia la cama y me acosté, acostándolo encima de mí. En esa posición no podía seguir haciéndole nada (o al menos no tan facil ni rápidamente), pero seguí besándolo mientras él seguía tocándome. Entonces movió la mano derecha. Hizo un poco a un lado la pantaleta para poder meter la mano y acariciarme también a piel. Cuando hizo eso no pude evitar gemir por igual. Busqué algo qué hacer, algo que pudiera disfrutar él también...
Continuaré pronto~
Mientras pensaba qué hacerle para que disfrutara, pasaron muchas cosas por mi mente, mientras mis brazos estaban estacionados en su espalda, apretándolo a mí. Cuando al fin decidí lo que hacer, comenzó a besar mi cuello y mi oreja, nublando mi mente. Empecé a gemir y a respirar un poco más pesadamente, y sentí dos de sus dedos entrar en mí. Lancé un único gemido alto.
-¿Q-qué haces?
-Tú déjate... Quiero ver si...
Sentía cómo exploraba dentro de mí, y no podía pensar. Algo me dijo, pero no le presté atención, así que no le respondí. Seguía gimiendo y moviendo las caderas al ritmo de sus caricias y llegó a un punto que me hizo explotar de placer.
-Aah, ahí... -Medio dije entre gemidos.
-¿Q-qué haces?
-Tú déjate... Quiero ver si...
Sentía cómo exploraba dentro de mí, y no podía pensar. Algo me dijo, pero no le presté atención, así que no le respondí. Seguía gimiendo y moviendo las caderas al ritmo de sus caricias y llegó a un punto que me hizo explotar de placer.
-Aah, ahí... -Medio dije entre gemidos.
Comenzó a palpar justo ese punto y sentí cosas que nunca había sentido.
Ahora que tengo más tiempo y relajación para contarlo (aunque de todas maneras me den escalofríos de recordarlo), creo que era ese famoso "Punto G", el que dicen que está como el baño, al fondo a la derecha.
Como sea, no pasó mucho tiempo antes de que comenzara a jadear por aire y buscara desesperadamente su boca para besarlo, como si respirar dependiera de sus besos.
-Cr...creo que me voy a v... -No pude terminar y mi mente quedó en blanco. Mi espalda se arqueó y creo que grité un gemido. Entonces sentí una paz y un peso enorme sobre mí. Todo mi cuerpo se relajó y quedé casi muerta en la cama. Entonces Mike se acercó a mí y me dio un beso detrás de la oreja, acostándose junto a mí. Respiré pesadamente un par de veces y me recuperé, pero me sentí mal por no haberle hecho nada a él. Todavía estaba excitado, así que seguí masturbándole con la mano izquierda mientras lo besaba y con la mano derecha recorría todo su cuerpo.-Ashley, no ha de faltar mucho para que regresen... -Respiraba algo acelerado, pero se le veía calmado.
-No pasa nada, amor... Déjame regresarte el favor...
No pensaba que pudiera hacer que disfrutara tanto como yo, así que terminé tomando una desición algo extremista para mí. Me agaché, besando su pecho y su abdomen por encima de la camisa, bajé suficiente el pantalón y el boxer para que su miembro quedara descubierto y con las manos acariciando sus brazos y a veces sus muslos, empecé a recorrerlo con la punta de la lengua. Sentí cómo se estremeció y comenzó a respirar más profunda y rápidamente.
-Ash...
Comenzó a decir algo, pero no terminó. Apretaba los ojos y se relamía los labios. Entonces me lo metí a la boca. Primero la punta, y procedí a rodearlo con mi lengua, como si se tratara de una paleta. Con los ojos cerrados y acomodándome el cabello para que no entrara en mi boca, seguí metiéndolo y sacándolo, mientras me acariciaba el cabello y gemía.
-A..Ash, me v... Hhnn, me voy a v-venir... S..sácalo... N-no qu... -Alcé la mano derecha y apreté su mano izquierda, mientras sentía cómo se venía en mi boca. Lo saboreé dentro de mí y lo limpié con la lengua.
-Perdóname, yo no quería...
-No pasa nada, amor...
Me acomodé en su pecho y empecé a besarlo de nuevo. Seguí besándolo y me senté encima de él. Comenzó a excitarse de nuevo y yo también. Seguía besándolo y de vez en vez, mordisqueaba y lamía su oreja, él hacía lo mismo a veces. Entonces me quité la blusa.
-Ashley, van a llegar tus padres.
-No me importa, no me importa... -Seguí besándolo y le quité la playera. Seguimos así y me quitó el brassiere. Me acomodé a un lado de él para quitarle el pantalón y se aventó encima de mí, quedando yo acostada en la cama y él acostado arriba de mí. Lo rodeé con las piernas y se quitó los boxers. Me ayudó para quitarme la falda y me quité las pantaletas.
-¿Estás segura de esto?
-Sí... nada más se... ve suave...
Entonces me senté para que él pudiera acomodarse, pero no estaba tan cómodo. Intentamos acostados, de lado, él de pie y yo sentada, de pie los dos... No nos acomodábamos, pero terminó sentándose y medio me senté encima de él.
-¿Me ayudas?
-Mhhum...
Me ayudó a alzarme, tomándome de la cintura, y me sentó encima de él suavemente, para que entrara en mí.
-Hhng... -Hice un ruido entre gemido y quejido de dolor. Él gimió.
-¿T-te dolió?
-Poquito... no pasa nada... -Me hizo hacia arriba y hacia abajo de nuevo. -Hnn...
-Hhmm.. ¿Duele?
-Sí, pero... no pares...
Siguió haciéndome hacia arriba y hacia abajo, dolía bastante, pero se sentía muy bien. Seguimos en ese vaivén, yo giraba mis caderas y me inclinaba hacia adelante para besarlo. Ambos gemíamos y jadeábamos por cansancio y luego de unos minutos cambiamos de posición. Me acosté bocarriba y él se acostó encima de mí. Yo le rasguñaba la espalda sin querer a veces y él me embestía, cada vez más fuerte y rápido. Estábamos sudando y cansados, entonces lo vi a los ojos y le di un beso apasionado.
-M..me voy a v-venir de nuevo... -Mis gemidos me interrumpían y él aceleró aun más el ritmo. -T...te amo...
Tuve otro orgasmo, éste más fuerte que el otro, cuando sentí que también él se vino dentro de mí. Se dejó caer sobre mí y yo lo abracé fuerte. Nos quedamos así y se quitó de encima. Se recostó junto a mí y me acosté en su pecho de nuevo. Acariciaba mi largo cabello y yo jugaba con su pecho desnudo, entonces detuvo la mano. Me asusté porque pensé que se había dormido, pero no.
-Ash.
-¿Qué pasa, amor?
-Tus sábanas están manchadas...
-No importa, bebé... Yo lavo.
Volvió a relajarse y a acariciar mi cabello. Se detuvo de nuevo.
-Ashley...
-¿Hmm?
-Me corrí dentro de tí.
-Mhhum... -Se quedó callado. -Tengo pastillas del día siguiente por ahí.
-Hmm...
Se relajó y siguió acariciando mi cabello. Se detuvo, pero ahora se sentó, tirándome a un lado de él.
-¡Ash!
-¿Hmm?
-Tus padres.
-¿Hmm?, ¿Qué con ellos?
-Van a llegar.
-Ahhw -Lancé un quejido de berrinche -, tú con tus cosas.
-En serio.
-Ok, ok...
Tomamos nuestra ropa y nos vestimos. Nos secamos, nos peinamos y salimos del cuarto. Fuimos a la sala y nos sentamos. Nos acomodamos de modo que quedáramos sentados pero yo apoyada en su hombro. Apenas prendimos el televisor, llegaron mis padres.
-Ash...
Me puse de pie para abrirles. Mi mamá entró primero.
-Ashley, ya venimos.
-Sí, eso veo...
-¿Se divirtieron?
-Sí... Leve...
Volteé a ver a Mike y me guiñó un ojo. Ayudamos con las bolsas del mercado y nos quedamos en la sala, viendo tele.
Y así fue mi primera vez.
~Aclaración, un amigo se confundió. Para cualquier persona que esté leyendo esto. Esta es una historia 100% ficticia. No soy Ashley, no existe. No lo vi en una película, no lo lei, no lo transcribí, no me lo contaron y mucho menos soy yo. Gracias~