… y así acaba el último capítulo del libro más hermoso que se ha leído. Ese libro que te trajo tristeza y felicidad, risas y lagrimas, ese libro que te hizo reflexionar más de una vez. Ese libro que te acompañó en tus momentos de soledad, ese al que citas y que te enseño dos o tres palabras que ahora forman parte de tu vocabulario de todos los días, ese que te enseño tanto. Ese libro al que estuviste a punto de renunciar y dejarlo guardado en el librero, y que después de comenzar a leer te dieron ganas de odiarlo y quemarlo. Se acabó. Y sabes que ya no habrá más, duele pensarlo, pero hay que aceptar la realidad. Quieres seguir leyéndolo, buscas con la mente una página que no hayas leído con atención, una página que te hayas saltado, una excusa para releerlo y volver a sentir lo mismo que la primera vez. Lees el índice, lees el título, la publicidad de la última hoja, lees los agradecimientos, las dedicatorias, hasta la editorial y las 56 veces que fue reeditado. Cuesta admitir que has terminado de leerlo, hasta te arrepientes de no haberte tardado más en apreciar las palabras, los puntos, las comas. Ese libro… lo ves, lo contemplas y con esa lágrima a punto de caer, lo cierras. Recuerdas algunas de las líneas, inclusive algún capítulo en especial que te inspiró a hacer las cosas de modo diferente. Y levantas la vista, ves el librero, lleno de nuevos libros… los contemplas, y dices para ti: “no habrá otro libro igual.” Guardas el libro en un lugar especial, por ser el primer libro que has leído, sabes que nunca lo vas a olvidar, y sientes una extraña paz por haberlo terminado, seguido por una extraña incomodidad al no pensar “¿Qué seguirá en la siguiente página?”, al no esperar con ansias para seguir leyendo. Paseas la mirada nuevamente por el librero, y ves uno que te llama la atención. Con ese brillo de expectación en los ojos y con una extraña sensación de emoción y nervios, extiendes el brazo, tomas el siguiente libro, esperando que valga tanto la pena como el pasado.
Lo ves, tomas con el índice y el pulgar la cubierta, y lo abres……