..Entonces llegó la maestra al salón, como ya lo esperábamos. Todos guardaron sus aparatos de música y celulares. Yo por mi parte, solté la mano de Antonio y me sequé las lágrimas con la otra.
-Buenos días, jóvenes...- Volteó a ver a los mesabancos para ver a todos. -Joven, ¿usted no es de este salón, cierto?
Antonio salió de su trance. -No. No, perdón. -Tomó mi mano nuevamente y la apretó antes de irse. Lágrimas llegaron a mis ojos de nuevo pero las pude contraer, para voltear sonriente a Callie.
-Ese niño está bien loco... -Me reí.- ¿Por qué no fuiste a mi casa ayer?
-Mi mamá, ya sabes... -Tomé su brazo para dibujar una boca triste que adornara sus lunares, como de costumbre.- ¿Tan pronto con tu estado de animo? -Volteó a ver la cara- Triste, ¿qué te hizo?
-Nada, ya sabes... Es tan....
-Frío.
-Sueles robarme las palabras... -Me incliné para morderle el hombro, pero llegó el coordinador.
-¿Qué pasó coordi? -Se adelantó la maestra. Siempre fue tan lamebotas...
-Nada, vengo a entregarles unas circ...
No terminé de escucharlo, comencé a morder a Callie mientras ella garabateaba su nombre en una de sus libretas. No paso mucho para que se retorciera.
-Hmmph. -La solté.
-Perdón, ya sé... es que eres tan mordible... -Sonrió.
Llegó a mi mesa media hoja de papel con una noticia de parte de la escuela.
"Sres. Padres de familia:
Por este medio me permito comunicarles que mañana 15 de Septiembre, por motivo de la independencia de México, organizaremos una excursión al estado de Veracruz..."
No terminé de leer. Vi la responsiva más abajo, busqué un precio, pero no había ni un número.
-Coordi...
-Es que no puedes traer el cabello así de largo, punto. -Volteó a verme- ¿Sí?
Sonreí por ver que regañaba a un compañero. -¿Cuánto hay que pagar?
-Nada, es parte de la escuela.
Volteé a ver a Callie con los ojos abiertos como platos.
-¿Parte de la escuela?
Releí la hoja, en efecto. Gratis. -No sé, tal vez quieran que hagamos algun proyecto gay por allá, ya sabes como son.
Siseó una risa y siguió garabateando su libreta mientras yo guardaba el papel en mi mochila.
-Callie, si no me acuerdo va a ser tu culpa, ¿ok?
-Ok, ok... Al rato le diré a Laura que te recuerde.
Pasó la clase y subimos para inglés. Bueno, yo subí. Callie se quedó en el piso de abajo, buscando su salón. Llegué a la puerta del salón y como siempre, suspiré para entrar y sentarme hasta atrás, junto al idiota de Antonio. Aventé mi mochila junto al mesabanco, me senté y no tardé ni un cuarto de segundo en voltear a ver a Victoria, para preguntarle sobre la excursión.
-Vikky.
-Allie, ¿qué pasó?
-Nada...
-Tus ojos...
-Antonio...
-Oh, ya... ¿Por eso te está viendo raro?
-¿Me está viendo? -Quise voltear por reflejo, pero me detuvo.
-¡No lo veas! Sí, te ve raro.
-Hmm... bueno, ¿vas a ir mañana?
-No puedo... -Silencio- Mi mamá quiere que salgamos...
-Hmm, ya...
-Alicia, what happens? -La maestra me asustó.
-Huh?
-Beautiful spanish!
-Uh, yeah... sorry. -Miré a Victoria.- What's up with Elizabeth today?
-Don't know, another fight with his husband.
-No sex, no fun.
Reímos y comenzó la clase. Pasó el día normal como cualquier otro, y nos dijeron a la salida que la entrada del 15 sería a las 9 de la mañana, y que llevaríamos ropa de civil. Me emocionaba la idea de volver a Veracruz... Desde que nos mudamos a México no había ido de visita ni una vez. Cuatro años eran suficientes.
*Continuará pronto*
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16/09/2009
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Amanecí con una sonrisa en el rostro. Tomé la responsiva y salí a la escuela. Llegué esperando el típico autobus de turistas, pero no había nada, la escuela como cualquier otro día. Me bajé algo confundida, pensé que me pude equivocar de fecha. Llegué a la puerta y vi a todos vestidos de civil, así que me calmé. Llegué a donde estaba Callie.
-Callie.
-Alicia. -Me reí.
-¿Qué pasa?
-Me preguntas a mí, we.
-Hmm... -Puse cara seria- ¿Laura?
-Creo que en su salón... Anda con su novio, ya sabes.
-¿Va Julio?
-Sí.
-¿No que muy ocupado y la madre?
-Pues no sé, va a cuidar a Laurita...
-¿Cuidarla? ¿De qué, we? ¿De mí? -Me reí- Pero si nada más la voy a acosar tantito...
Se rió un poquito y volteó al suelo -Cierto, acabas de llegar... Es que dicen que vamos a ir a Veracruz para recrear una guerra como la de independencia...
-Wow, están todos bien locos.
-Sí, pero como en serio.
-¿Cómo, cómo?
-Sí... En serio... Con armas de verdad, matando gente...
-... No, ya en serio.
-Por eso, tenemos que ir a devastar con Veracruz. Gana Veracruz si nos matan a todos, ganamos si mueren todos.
-¿Qué? -Mis ojos no podrían abrirse más- ¿Cómo? ¡La escuela nos lleva a una maldita guerra!
-Ahm... sí.
-¿Qué seguimos haciendo aquí, wey?
-We, no nos dejan salir.
-¡COÑO! ¡¿EN QUÉ MENTE CABE MANDAR A CHAMACOS A MORIRSE NADA MÁS POR UNA MAMADA?!
-Tranquila, we...
-¡ME PUDISTE DECIR ANTES DE COÑO VENIR A LA PUTA ESCUELA, CARAJO CALLIE ¿QUÉ TE PASA?!
-Cálmate, we...
-Coño, a tí te vale madres, ¿verdad?
-Sí, we, ya sabes como soy. Total, voy, me matan.
-Estúpida, te van a matar, ¡capta!
-Ahá.
Me paré para buscar a algún responsable y llamar a Antonio para que faltara. -Coño, Callie, pero coño, estás mal.
Callie comenzó a decirme algo pero no la escuché. Marqué y escuché como sonaba, pero oí el tono de Antonio cerca.
-Verga...
Contestó. -¿Bueno?
-¿Dónde estás?
-Entrand...
-¡NO ENTRES! ¡NO VENGAS!
-Ay, ¿qué pas...?
-¡COÑO, VETE POR FAVOR NO ENTRES A LA ESCUELA!
-Tranquila a ver expli...
-¡TE EXPLICO PERO CARAJO POR FAVOR NO ENTRES! -Empecé a escurrir lágrimas entre gritos- ¡COÑO NO ENT...!
La directora me vio y me quitó el celular. -No, no, no. No puedes evitar lo que va a pasar.
Vi entrar a Antonio y me arrodillé en el suelo. -Coño, coño, pero ¿qué les pasa?
-Es una tradición que hacemos cada 5 años...
-¿Pero qué les pasa? ¿Cuál es su puto problema?
-No, no, señorita. No me hable así, o la pondremos en la primera fila.
-¡COÑO, ESTÁ LOCA SI CREE QUE VOY A IR!
-No, no te estamos preguntando. Vas a ir.
-¡CARAJO PERO NO PUEDEN HACERNOS ESTO!
-Cálmate, o te... hmm, -sonrió de medio lado- tal vez podríamos poner a Toñito en la primera fila.
-¡NO, POR FAVOR!, dejen que se vaya Antonio, por favor... Déjenlo irse, él es... él no puede morirse, está pequeño, tiene una maldita vida. Carajo, por favor... pero, ¿qué les pasa?
Apenas podía pronunciar las palabras por lo cortada que estaba mi voz y por los borbotones de lágrimas que salían de mis ojos.
-Por favor, dejen que se vaya... por favor...
-No podemos dejar pruebas, derrumbaremos el edificio y diremos que murieron todos aquí, él no puede saber lo que pasa.
-Coño. -fui hacia donde estaba Antonio corriendo y lo abracé.
-¿Qué pasaba, de qué me hab...? -Lo besé- ¿Qué haces? -entonces notó que lloraba- ¿Qué te pasó?
-Toño, nos mandan a matar, vamos a ir a Veracruz para matarlos a todos y ellos nos van a matar... Coño, te amo, carajo... Coño, coño, verga, coño.
-Cálmate, ¿de qué hablas?
-No sé, coño, coño... -Lo abracé y lo apreté a mi cuerpo- Coño, verga, coño, carajo, me lleva la mierdísima, no sé, coño.
-Tranquilízate...
-¡TRANQUILÍZATE TÚ, IDIOTA, NOS VAN A MATAR A TODOS!
-Mira, voy a ver que pasa. -Se separó de mí y le apreté la mano, lo abracé de nuevo.
-No, no te vayas... Coño, quiero estar contigo si ya nos vamos a morir...
-No pasa nada, mira, quédate con Cal...
-No, ella está bien loca... Ella quiere morirse, carajo.
-No pasa nada... voy a ver qué pasa, ¿ok? te juro que regreso.
-B-Bueno... -Lo besé y apreté sus manos- Regresa, en serio... -Lloré más.
-Sí, no pasa nada. -vi como se iba y me senté junto a Callie. La volteé a ver y me sonrió.
-Descarada estúpida. -Le di una bofetada.
-¡Aay, coño!
-¡IDIOTA, SI ESO TE DOLIÓ IMAGÍNATE 20 PUTOS BALAZOS!
Se rió. -Jeje, sí.
-¡Veeeeeeeeerga!
Pasaron unos minutos que se me hicieron eternos mientras pensaba en todos, en que mi mamá se había mudado apenas hace 2 semanas a Xalapa; en mis abuelos que estaban en México; en Alex, que estaba en Monterrey; trataba de no olvidarme de alguien, solo una persona que me importara que estuviera en Veracruz. Ya iba a morir yo, no quería que muriera más gente. Llegó Antonio con una mirada sombría en los ojos y se sentó en el suelo frente a mí.
-¿Qué pas...?
-Cállate.
-Pero si yo n...
-Cállate, cállate. Nada más cállate.
Me senté junto a él y lo abracé. -Te amo...
-Yo también...
Le dí un beso y me quedé ahí abrazándolo, llorando. Estuvimos ahí al menos 5 minutos hasta que comenzaron a nombrarnos por orden de lista.
-Ya... -me separé un poquito de él.
-Sí, ya... -se secó las lágrimas y sonrió- Pues vamos...
Apreté los labios- Sí, vamos...
-Díaz Méndez...
-Te amo... -Me comencé a parar y se paró conmigo.
-Yo también, chamaquita... -Me sacudió el cabello.
-¡Díaz Méndez!
-¡Coño, voy! -comencé a reír por nervios.
-Shhh, no digas groserías...
-Ya sé, ya sé. -bajé las escaleras.
La directora me dio mi celular -Si quieres llama a gente, despídete -se rió. Sentí que moría.
-Mhhum.
-Dale, ve al auto. -Señaló un carro azul opaco, parecía Tsuru. Iba con Salvador y Callie.
-Mhhum... -Empecé a buscar en el directorio gente que pudiera olvidar... En ese momento me puse tan feliz de que Victoria no fuera. Le mandé un mensaje explicando lo que pude y le dije que guardara el mensaje como prueba, no quería que se quedara por debajo del agua lo que esa escuela hacía. Me topé con el número de mi mamá, le mandé el mensaje a ella también. Me llegó un mensaje a media carretera.
"alicia estas segura? pero si estamos en veracruz venimos a qe mauro conociera la playa. es una broma?. respondeme por favor. te amo"
-¿Qué?
-¿Qué qué? -Salvador me vio- Hablas sola.
-No, coño... mi mamá... -Callie volteó a verme-
-¿Está en Veracruz? -Callie se sorprendió casi tanto como yo.
-Sí... Coño... -Pasaron 5 segundos- Coño... ¡Coño, COÑO! ¡VERGA, CARAJO, ME LLEVA LA CHINGADA!
-¿Qué pasa allá atrás?
-Na-nada... -Empecé a llorar de nuevo, mi mamá... mi hermano... Le mandé otro mensaje a mi mamá diciéndole que se fuera de ahí lo más pronto posible, pero me llamó diciendo que no podía irse, que las aerolineas no dejaban salir de Veracruz, habían de estar involucradas. Le dije que al menos salieran del centro de la ciudad, que se alejaran. Fueron a casa de su mamá, mi abuela, y ahí se quedaron. Llegamos después de 4 torturantes horas y bajamos todos. Cientos de carros baratos, viejos, dejando salir al alumnado. Llegamos a una casa abandonada y comenzaron a planificar las entradas de la gente, por donde saldríamos y los recorridos de todos. Comencé a dar vueltas por ahí buscando distraerme, llegué a lo que podría ser la sala y vi llegar a Antonio en uno de los últimos carros (se apellida Zavala) y corrí a recibirlo. Lo abracé y lo apreté, él hizo lo mismo.
-Te amo
-Yo también... ¿qué han hecho?
-Nada, están planeando cómo hacer todos los movimientos... Creo que de aquí nos vamos a esparcir, a ver a dónde llegamos...
-Wow, increíble, ¿no?
-Sí... -Me senté en el suelo y lo senté.
-¿Qué haremos?
-Pues nada, tratar de seguir sus indicaciones...
-Hmm... Bueno -suspiró- pues ya qué más da...
-Sí... Te amo, Antonio, como no tienes una idea...
-Yo también, Alicita, ya sabes que te amo muchísimo...
Le dí un beso y sonó mi celular. Mi mamá.
-¿Qué pasó?
-Nada que yo sepa todavía, cualquier cosa te aviso, quédate con mi abuela. ¿Con quién estás?
-Con Mauro y Rodrigo... Tenemos también al bebé de una amiga que tiene cáncer y no piensan que le queden muchas horas más.
-Caray, Dios está jodiéndonos mucho hoy... -Antonio me miró feo -¿Qué? es verdad.
-¿Con quién estás tú?
-Con Toño...
-Dios, vas a pasar tus últimas horas con ese idiota.
-Déjalo en paz, ma, por favor.
-Ok, ok, perdón.
-En cuanto sepa de algo más, te aviso.
-Ok, Allie. Te amo, cuídate mucho.
-Mhhum... -Colgué. Toño se me quedó viendo. -¿Qué?
-¿No me mandó saludos?
-No.
-Ahwww...
-Perdóname.
-No, está bien.
-Ok...
Seguimos espiando y escuchando los planes, dijeron que no pensaban llegar más allá del comienzo de la carretera y me brillaron los ojos.
-A huevo.
-¿Qué?
-Mi mamá tiene una casa lejos, ¿te acuerdas?
-Sí... ¿y?
-Bueno, podemos decir que iremos al recorrido largo y nos vamos a esconder con ellos.
-Oye, síiiiiii...
-¡A huevo, Toño!
-Cállate, te van a oir.
-Cierto, cierto.
Pasaron unos minutos y empezamos a rondar por el patio trasero de la casa, de lejos vimos a Iván, un profesor que tenía fama de ser algo... ¿cómo decirlo? le gustaban las alumnas...
-Antonio.
-¿hmm?
-Mira, escóndete atrás de la camioneta, quiero ver si me presta su camioneta.
-¿Por qué quieres que me escon...? ¿Qué vas a hacer?
-No sé... -Me bajé la blusa para que pareciera escote- Algo se me ocurrirá...
-Allie...
-Nada muy hardcore, nada más para convencerlo... Te amo.
-Yo también -Me besó- Orale, vas.
Se escondió y fui hacia Iván.
-Hola...
-Ahm, hola, Alicia.
Me acerqué y lo abracé, rodeando su cuello con mis brazos, me tomó de la cintura. Qué asco.
-Oiga, ¿esa camioneta es de usted?
-Sí, linda... ¿por qué? -Dios, qué asco me daba ese hombre...
-Hmm... sabe, podría dar un paseo con usted... Ya sabe, un paseo...
Me juntó más a él, me moría de ganas de vomitar. -¿Ah, sí? Hmm... no lo sé...
-Por favor... -Salté en modo de berrinche, parecía que se relamía los labios.
-Tal vez, pero... ¿y si comenzamos el paseo de una vez aquí?
-No... podría vernos alguien... -Me juntó MÁS a él, se arrimaba a mí.
-No importa... Es mejor así... -Comenzó a bajar las manos para agarrarme el trasero, pero lo detuve y me quité.
-No.
-¿No? -Me jaló hacia él y me quiso besar, pero volteé la cara.
-¡Déjeme en paz!
Antonio corrió hacia donde estábamos y quitó a Iván de encima de mí. -Déjala, imbécil.
-Traes pinche guardaespaldas...
-Coño, asqueroso. -Abracé con una mano a Antonio.
-Golfa.
-No le hables así, idiota. -Casi podía escucharlo gruñir y enseñando colmillos.
-Ahá. -se recargó en la camioneta de nuevo, sacó un cigarro y lo encendió.
-Vamonos, Allie. -Comenzamos a caminar hacia la sala y me susurró al oido- Nada hardcore...
-Ya, ya sé... Qué asco. -Lo besé, pero puso cara de asco.
-Guácala, te abrazó...
-Idiota... -Le di un manotazo y se rió.- Bueno pues, vamos a ofrecernos al camino largo.
-Ok.
Llegamos a donde estaban Elizabeth, la directora y el coordinador, esperando a que comenzaran a asignar, y cuando surgió el tema, pedimos que nos dejaran hacer el viaje largo.
-¿Por?
-Queremos ir juntos.. lejos...
Lo pensaron. La directora dio un paso hacia adelante -Ok, total, si van a morir, mueran juntos. Qué cursis son. -Refunfuñé, pero Antonio me calló. -Ok, entonces ustedes van al borde de la carretera y eso.
Cuando dieron las 3 de la tarde, salieron todos corriendo, me tiré al suelo del patio trasero con Antonio mientras me cubría los oídos y escuchaba a mis amigos disparar y a veces gritar de dolor. Me aterraba, pero Antonio me abrazaba fuerte, casi protegiéndome. Cuando se alejaron más me levantó.
-Ya hay que ir yendo a casa de tu mamá...
-Sí, ya sé... Vamos.
Robamos un auto y apenas pudimos medio llegar cerca del fraccionamiento y chocó Antonio, que estaba manejando.
-Coño, Antonio...
-Ya, ya. No podrías hacerlo mejor tú.
-No, la verdad no. -Lo besé- 'ale, vamos.
-Mhhum.
Fuimos caminando lo que faltaba para llegar a casa de mi mamá y tocamos. Mi mamá se asomó y nos abrió rápido.
-Rápido, métanse... -Sonreí y la abracé. -Ay, Allie, qué susto me dabas...
-Ya sé, estaba toda paranoica...
Pasamos y subimos al cuarto. Los disparos se comenzaron a acercar, pero eran pocos, como si fueran unas 4 personas nada más. Pasó un rato, mi mamá estaba con Rodrigo, mi hermano y el niño que "adoptaron" en su cuarto, y yo estaba afuerita en el estudio con Antonio, abrazados. Veíamos las noticias y cosas así, entonces tocaron a la puerta. Golpeaban con fuerza.
-¿Qué hacemos, Allie?
-Yo... yo...
Mi mamá salió de su cuarto -Allie, tengo pistolas aquí, ¿salgo?
-No, ma. Tienes a los niños... Yo... -Volteé a todos lados, vi a mi mamá, vi a Rodrigo, vi a Antonio... -Tengo una idea.
Me metí al baño y metí a Antonio. Le quité la camisa y me quité la blusa, quedando en brassiere. Nos eché agua en gotitas y nos despeiné.
Mi mamá me vio feo -¿Qué haces?
-Tu observa.
Seguían tocando. Me asomé por la ventana del segundo piso e hice ademán de limpiarme la boca. -¿Qué pasó?
Era un compañero de clase, Israel.
-Ah, Alicia... ¿vive alguien aquí?
Antonio entendió y se asomó también, simulando lo mejor que pudo una cara de cansancio. -¿Hmm?
-Sí, vivían, pero ya acabamos con eso, y hay camas así que...
Isra se tapó los ojos y sonrió. -Ok, ok. Sigan con lo suyo...
Lancé una risita y cerré la ventana. Mi mamá me veía con asombro y algo de molestia.
-¿Qué? nos dejaron en paz.
-Sí, sí. -me aventó la blusa -Sécate y vístete, tú, loca.
Salimos del cuarto de mi mamá (donde estaba la ventana) y nos quedamos en el estudio de nuevo.
-Vaya idea, tú...
-Pues así jugamos todo el tiempo mis amigas y yo, se me ocurrió.
-Estás bien loca... -Me abrazó y me dió un beso.
-Mhhum... ya sé...
Seguimos en el estudio, viendo las noticias y pasaron las horas. Nos quedamos dormidos y seguimos ahí un par de días. Nunca supe qué pasó con la escuela, ni qué estado ganó. Antonio sabe, pero no quiero enterarme. No supe qué fue de Callie, pero Laura está bien. Su novio, Julio... bueno... ella está que se muere, no ha salido de su casa en semanas. Como sea, ahora estoy aquí de vuelta en Veracruz, y ya elegí otro colegio. Han organizado varias excursiones, algunas caras, algunas baratas y otras gratis, pero no pienso volver a ir a ninguna.