La verdad, como todas las cosas, es relativa… ¿Por qué les digo esto?, pues, para poder continuar con el tema planeado para el día de hoy. Probablemente sea un tema aburrido, usado, y tal vez, corto… dicen, que ni el amor ni la amistad pueden florecer entre un adulto y un menor… eso es verdad, pero mentira… tan correcto esta decir que si se puede, y hay excepciones, como decir que no se puede, pero hay excepciones… los que dicen que no se puede, son las personas que, por más inteligentes que sean, no tienen la capacidad mental de reconocer un error, no pueden reconocer, que, por más molestosos, inmaduros, tercos, necios, infantiles, incoherentes que sean los menores, los ‘pubertos’, ellos también pasaron por esta edad… que tengan diez años, veinte años, o hasta treinta años más que nosotros, no significa que sean mejores. Ok, tal vez, ellos tengan más experiencias, tengan más sabiduría (aunque a veces guardada. MUY BIEN guardada), tal vez si sepan más cosas que nosotros, es algo lógico, pero eso no tiene nada que ver con que no se puedan relacionar con nosotros. Es más, es fácil de reconocer los coeficientes intelectuales de los adultos… tan solo en un centro de ‘chat’, entren, platiquen un rato (Consejo para gente de todas las edades), y si ven que le han caído bien, o por lo menos que no le molestan a más de 2 personas, y digan que tienen 13 o 14 años (desde los 15 o 16 ya nos aceptan más), y observen la reacción de la gente, vean quienes siguen haciéndoles caso y quienes no… los que les hacen caso, pueden reconocer que nadie es completamente maduro, y que nadie es mejor que otra persona solo por haber nacido antes… los demás, son caso perdido… yo entiendo, en serio, que al ser menor de edad sigues siendo inmaduro, respondes mal, no mides las consecuencias, pero eso no te hace tonto… y una persona mayor que se aprovecha de eso para ponerte en vergüenza, prácticamente se esta ‘rebajando’ a tu nivel, y probablemente esta poniéndose peor que tu… solo que al ser un menor, a veces nos lo tomamos a pecho, además, los adultos, si ven que nosotros nos damos cuenta que ellos están en un error, usan de pretexto nuestra edad para decir que siempre estamos a la defensiva y que nuestra opinión no tiene valor… esto, señores y señoras, es mentira… es algo natural estar a la defensiva, y estar en lo correcto es lo más común en estos casos…
Experiencia personal sin dar nombres:
Hace unos meses, conocí a un joven, 23 años… yo tenia 13, por cumplir 14… nos llevamos bien, él me caía bien, yo le caía bien, aunque claro, mi familia nunca estuvo y nunca estará de acuerdo con que conozca a gente por la internet, nos llevamos muy bien, hasta llegamos a ser “cyber-novios” jajaja, bueno, hasta ahora somos buenos amigos, y aunque hemos tratado de conocernos no se nos ha hecho, pero eso es cuento largo, y personal ¬¬… xD, han pasado meses, llega el día de ayer (si ayer, llámenme ardida, no lo soy xD), y conocí a un par de personas, o unas cuantas, daremos nombres (falsos, sino si sería ardida –según dicen-):
1. John (sujeto mentiroso, utilizador, vulgarmente, el pesadito)
2. María (chica de carácter fuerte, pero carismática e infantil, al nivel que dan ganas de abrazarla)
3. Julio (chico de carácter vario, cómico por naturaleza, orgulloso y un poco creído)
Esos, y gente más, que a veces aparece pero no son muy relevantes en este tema.
John platica conmigo, y revela su edad, 14 años, al igual que yo… María y Julio hablan de ir a un antro en la noche, John se mete en la conversación y dice que él también quiere ir, mintiendo sobre su edad, pero no puede porque está ‘ocupado’, María y Julio platican con él a gusto, al saber erróneamente que tiene más de 18 años. Trato de establecer conversación con ellos, Julio ya sabe de mi edad, y se lleva bien conmigo, aunque no me tiene afecto. Estoy conforme la verdad xD. María me pregunta sobre algunos de mis hábitos, y no le llaman la atención, y los ve de modo despectivo. Le replico que, si no le gusta leer mis comentarios, que no los lea y fin de la discusión. Julio me dice que hice mal en responder de esa manera, pero para mi es algo normal, por las conductas en mi salón. Me di cuenta que tal vez y si me equivoque, pero es común a mi edad responder de esa manera, me podrían tratar de entender. María se lo tomó personal, y se puso en plan de “si la conociera la mataría a arañazos”, lo cual me hizo gracia. Comenzó a ‘deducir’ (oh dios, toda una psicóloga) que por mis conductas, habría de tener no más de 16… le di la razón. Con solo 14 años, soy una joven niña feliz. Hasta hoy, la ardida ha resultado ser maría, al ignorarme y al no tolerar mis comportamientos con Julio, pero pienso, que bueno, Julio es su amigo, pero mío también, mis conductas con él no le incumben mas que a él y a mi, y que si le molestaran, me lo diría, y ya se vería una solución.
La inmadurez esta en todos los rincones, no solo en la gente menor, por ser menor, a veces, irónicamente, se encuentra en los mayores… por ser mayor.